en el número siete está destrozada... usurpada... exacerbada...
en el piso tres, rumbo al ventanal de la orilla cabal se encuentra la divisa
y la mirada ... se crea el contacto, la unión.. se hace uno
al bajar las escaleras no existe Nada, el principio empieza
al subir al ascensor y presionar el botón (2), vuela al cielo tres segundos y cae tajantemente
se abren las puertas y aparece una manada ofensiva, se pide perdón sin razón
en el patio del abismo está la guitarra tocándose sola, incitando el orgasmo
que hace vibrar la mente soñante y despertarse
el harpa también está allí, pero esperando a ser tocada por el dios
en el balcón yacen las estrellas, tal cual el agua marina soba su orilla en la medianoche
en el sótano, al fin, aparece el propulsor de la progenie... en gris, en papel, en... Nada.
subo el ascensor, voy al cuarto número dos. :)
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